La cota de los cero grados es un límite de altura, que establece el nivel en que la atmósfera está a una temperatura de cero grados Celsius. A partir de ese punto la temperatura ambiente aumenta a medida que descendemos en altura o desciende a medida que subimos.
La cota de los cero grados varía según la cercanía o lejanía de un lugar respecto de los polos y tiene directa relación con la temperatura media de cada lugar. Así los ambientes más cercanos a los polos tienen la cota de los cero grados a más baja altura que en los sitios cercanos al trópico. En Santiago, que está más al sur la cota de los cero grados se ubica a los 2000 metros de altura.
La cota de los cero grados es importante porque determina la posibilidad que en un lugar caiga nieve. Este fenómeno se produce cuando bajo las nubes, que comienzan a precipitar la temperatura ambiente se encuentra bajo los cero grados y el agua se congela por efecto del frío. Entonces cae a la tierra nieve y no agua. Es por esta razón porque en algunos lugares nieva más que en otros.