Si el hielo ha sido compactado y no tiene particulas de aire en su interior los haces de color que componen la luz blanca pueden viajar al interior de él, sin que el aire los refleje. Entonces la luz es absorbida paulatinamente en su camino a las partes más profundas. Ahora debemos recordar que algunos colores luz tienen más energía que otros. Y la energía, la entenderemos, en este caso, como la capacidad de cada haz de luz de todos los que forman la luz blanca, de seguir adelante a través del hielo.
Los fotones rojos y amarillos, tienen menor energía que los azules, por lo que penetran una menor distancia en el hielo y son absorbidos antes. Entonces cuanta más distancia viaja un haz de luz blanca hacia el interior del hielo pierde en su camino más y más fotones rojos, amarillos, verdes... y son los azules los que "sobreviven" y los que vemos reflejados.
Por eso el hielo milenario, sin casi presencia de aire, presenta coloridos que van desde un celeste pálido a un color azul oscuro e incluso tonos violáceos.