Este es el bofedal, una de las formaciones del altiplano más interesantes desde el punto de vista bioecológico y también desde un punto de vista estético, pues constituyen un paisaje verde sobre un entorno donde predominan los tonos pardos.
A simple vista parecen una serie de canales que recorren la tierra, pero es un sistema bastante más complejo, que crece entre los 3800 y 4500 metros sobre el nivel del mar.
De hecho son humedales de altura, que se desarrollan sobre suelos con abundante materia orgánica y son la base de la vida para muchas especies animales y vegetales en el altiplano del norte de Chile.
Los bofedales se caracterizan por ser muy ricos en número de especies vegetales. Estás crecen formando densos cojines que desde lejos, tienen el aspecto de un mullido césped atravesado por pequeños cursos de agua. Al acercarse la realidad es otra, ya que el bofedal es duro y se puede caminar sobre el sin que se hunda. De hecho su superficie no es blanda, suave y mullida, sino áspera y punzante.